Mis más sinceras felicitaciones a todas las madres dominicanas, quienes con su abnegación y dedicación son las entusiastas forjadoras de los valores esenciales de la personalidad de sus hijos. Su sacrificio permanente, su entrega sin límites y su gran ternura son virtudes esenciales para guiar por el camino del bien a sus vástagos y proveerles de un desarrollo integral que les permita aportar positivamente a la sociedad dominicana.
Nuestra profunda admiración, respeto y orgullo, queridas madres, por su amor infinito, su sabiduría, su generosidad y entrega total.
¡Felicidades madres del alma!
Primera Dama Cándida Montilla de Medina
