Despacho Primera Dama celebra misa de acción de gracias por el Mes de la Familia, cuna de la vida y el amor

07 de noviembre, 2018

misa
 

Santo Domingo.- El Despacho de la Primera Dama de la República celebró este martes una misa con motivo del inicio del “Mes de la Familia”.

Cándida Montilla de Medina,  primera dama de la República, participó en el acto religioso, encabezando una presentación del personal de la institución.

En la misa, oficiada por el sacerdote Gerardo Ramírez Paniagua (Padre Jerry), se compartieron reflexiones sobre la familia, para aprender a conocer el amor y la fidelidad al Señor, así como la necesidad de corresponderle.

“La familia es la cuna de la vida y el amor, donde se reciben las primeras nociones de verdad y de bien y se aprende lo que quiere decir, amar y ser amado”, reza una de las reflexiones.

La celebración eucarística fue realizada en el salón “Galería de Primeras Damas”, en la sede de la institución para promover la unidad y el amor en el núcleo familiar y asistieron empleados y funcionarios.

En el encuentro católico el sacerdote expresó  a todos los presentes que la familia es el patrimonio más bello del ser humano y aconsejó a continuar los proyectos de retomar la familia en principios y valores.

Además exhortó a dar gracias por la familia que Dios nos ha dado a quienes se han encargado de comunicar el papel que le pertenece a cada uno de los integrantes de este núcleo.

“Hay que pedir perdón por no valorizar muchas veces ese don que Dios nos regala con nuestras familias, que a veces no valoramos su esfuerzo y dedicación”, afirmó el reverendo.

Igualmente, subrayó el compromiso de sacar tiempo para poner a Dios como guía en nuestras vidas.

Las peticiones de la eucaristía fueron hechas por el éxito del Invitacional Mundial de Tenis Olimpiadas Especiales, los Centros de Atención Integral para la Discapacidad (CAID) y el viaje del presidente Danilo Medina a la República de China, para que los proyectos a ejecutar sean en beneficios de los más necesitados.

La primera lectura estuvo a cargo de Amparo Solís, el salmo responsorial fue leído por Milaysis Lachapel y a Stalin Núñez le correspondió la lectura de las peticiones.