Terminología de Olimpiadas Especiales

08 de noviembre, 2018
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Olimpiadas Especiales sirve a los atletas con discapacidad intelectual

¿QUÉ ES DISCAPACIDAD INTELECTUAL?

Según la definición de la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AADID), un individuo se considera que tiene una discapacidad intelectual (retraso mental *) sobre la base de los tres criterios siguientes:

  1. Nivel de funcionamiento intelectual (IQ) es inferior a 70-75
  2. Existen limitaciones significativas en dos o más áreas de habilidades adaptativas
  3. La condición se manifiesta antes de la edad de 18 años.

Las áreas de habilidades adaptativas son las habilidades de la vida diaria necesarias para vivir, trabajar y jugar en la comunidad. La definición incluye 10 habilidades de adaptación: comunicación, autocuidado, vida en el hogar, habilidades sociales, el ocio, salud y seguridad, auto-dirección, aspectos académicos funcionales, el uso de la comunidad y el trabajo.

Las habilidades de adaptación se evalúan en el ambiente típico de la persona en todos los aspectos de la vida de un individuo. Una persona con limitaciones en el funcionamiento intelectual que no tiene límites en áreas de habilidades adaptativas no puede ser diagnosticada con una discapacidad intelectual.

Los niños con discapacidad intelectual se convierten en adultos con discapacidad intelectual; es decir, en la medida en que crecen dejan de ser “niños” y debe tratárseles como “adultos con discapacidad”.

Una persona es elegible para participar en Olimpiadas Especiales si ha sido identificado por una institución o profesional de la salud como poseedor de una discapacidad intelectual, según lo determinado por sus localidades. La edad mínima para participar en competiciones de Olimpiadas Especiales es de ocho años de edad.

Olimpiadas Especiales también ofrece el Programa Atletas Jóvenes, un programa innovador de deportes para niños con discapacidad intelectual entre las edades de 2-7 años, que involucran a los atletas jóvenes en actividades de juegos apropiadas para el desarrollo destinados a fomentar el desarrollo físico, cognitivo y social al mismo tiempo que la introducción al mundo de los deportes antes de ser elegibles para Olimpiadas Especiales a los ocho años de edad.

 

¿QUÉ TAN COMÚN ES LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL?

Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 3% – o casi 200 millones de personas – de la población del mundo tienen discapacidad intelectual. Se trata de la población con discapacidad más grande del mundo.

La discapacidad intelectual no conoce fronteras. Sobrepasa las diferencias de razas, etnias, educación, condiciones sociales y económicas, y puede ocurrir en cualquier familia.

Estas siguientes estadísticas e informaciones sobre la discapacidad intelectual han sido adaptadas de información del Reference Population Bureau, El Arco (anteriormente la Asociación para Ciudadanos con Retraso), la Organización Mundial de la Salud y varias asociaciones de personas con discapacidad.

 

DIRECTRICES DEL USO DEL LENGUAGE EN LA DISCAPACIDAD

Las palabras importan. Las palabras pueden abrir las puertas a cultivar la comprensión y el respeto valores sociales que permiten a las personas con discapacidad llevar una vida más plena y más independiente.

Las palabras también pueden crear barreras y estereotipos que no sólo son degradantes para las personas con discapacidad, sino que también pueden robarles su individualidad. Las siguientes pautas lingüísticas han sido desarrolladas por expertos para su uso por cualquier persona al escribir o hablar acerca de las personas con discapacidad intelectual para garantizar que todas las personas sean retratadas con individualidad y dignidad.

Olimpiadas Especiales prefiere centrarse en las personas y sus dones y logros, y disipar las actitudes y estereotipos negativos. Como el lenguaje ha evolucionado, Olimpiadas Especiales ha actualizado su terminología oficial para usar una terminología estándar que sea más aceptable para nuestros atletas. Utilizamos “expresiones para las personas” – ejemplo: referirse a las personas con discapacidad intelectual, en lugar de “personas discapacitadas intelectualmente”.

 

Terminología adecuada

  • Refiérase a los participantes en Olimpiadas Especiales como “atletas de Olimpiadas
  • Especiales” en lugar de “olímpicos especiales” o “atletas olímpicos especiales.”
  • Refiérase a las personas con discapacidad intelectual, en lugar de “personas retrasadas intelectualmente” o “discapacitados intelectuales”.
  • Se debe decir: “Una persona que tiene discapacidad intelectual”, en lugar de estar “sufriendo”, “padeciendo” o siendo ” víctima de” retraso mental / discapacidad intelectual.
  • Distinguir entre los adultos y los niños con discapacidad intelectual. Utilice adultos o niños, o atletas jóvenes.
  • Una persona “utiliza” ‘una silla de ruedas, en vez de estar “limitada” o “restringida” a una silla de ruedas.
  • “Síndrome de Down” ha reemplazado a “personas Down” o “mongólicos”.
  • Referirse a los participantes en Olimpiadas Especiales como atletas. En ningún caso deben aparecer las palabras atletas entre comillas.
  • En los documentos formales, refiérase a las personas con discapacidad en el mismo estilo que las personas sin discapacidad: nombre completo en la primera referencia y apellidos en las referencias posteriores. No se refiera a una persona con discapacidad intelectual como “Bill” (por su nombre, únicamente) en lugar de lo periodísticamente correcto “Bill Smith” o “Smith”, (nombre y apellido, o apellido).
  • Una persona tiene una discapacidad física en lugar de ser impedido.
  • Usar las palabras “Olimpiadas Especiales” para referirse al movimiento mundial de Olimpiadas Especiales.

 

Terminología que se debe evitar

  • No utilice la etiqueta de “niños” al referirse a los atletas de Olimpiadas Especiales. Los atletas adultos son una parte integral del movimiento.
  • No utilizar “la” delante de Olimpiadas Especiales a menos que describa un evento de Olimpiadas Especiales específico u oficial.
  • No use el adjetivo “desafortunado” cuando se habla de personas con discapacidad intelectual. Las condiciones de discapacidad no tienen que definir la vida de una manera negativa.
  • No exagere los logros de las personas con discapacidad. Si bien estos logros deben ser reconocidos y aplaudidos, Se ha tratado de hacer consciente al público sobre el impacto negativo de referirse a los logros de las personas con discapacidad física o intelectual con hipérbole excesiva.
  • Utilizar la palabra “especial” con mucho cuidado cuando se habla de personas con discapacidad intelectual. El término, si se usa en exceso en las referencias a los atletas de Olimpiadas Especiales y actividades, puede convertirse en un cliché.