Palabras de la Primera Dama en la presentación del Programa de entrenamiento para la inclusión laboral de personas con habilidades diferentes

23 de agosto, 2017
para nota
 

Cuando llegamos al Despacho de la Primera Dama, hace cinco años, estábamos determinadas a que nuestras funciones no se limitaran a solventar necesidades materiales, sino también a librar una ardua lucha cultural por la igualdad y la inclusión.

De ahí que nuestros programas, cual que sea su naturaleza, tienen ambos derechos como eje transversal. Muy poco ganamos si los progresos materiales no van acompañados por hacer valer en la vida social y política la igualdad de todos y de todas.

Este Programa de entrenamiento para la inclusión laboral de personas con habilidades diferentes viene a reforzar nuestros esfuerzos para lograr el ideal de una sociedad de respeto, tolerancia y equidad.

Lo hace, además, en un ámbito en el que todavía persisten barreras al avance de las personas con habilidades diferentes. Me refiero al mercado laboral.

Contamos para ello con dos aliados fundamentales: el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) y la Societá Cooperativa Sociale Onlus (Sintesi), con las cuales mantenemos convenios de cooperación.

Del INFOTEP conocemos su política a favor de incorporar al mercado de trabajo a personas provenientes de grupos vulnerables, sobre todo jóvenes de ambos sexos, entrenándolos cada verano en diversos oficios en su propia sede.

Este año, y como experiencia previa a la puesta en marcha del programa que presentamos hoy, y de común acuerdo con el director de la institución, Rafael Ovalles, el Despacho de la Primera Dama canalizó la participación de cuatro jóvenes: dos con síndrome de Down y dos con trastornos del espectro autista.

De su parte, la organización italiana Sintesi tiene una muy vasta experiencia en lograr la inserción de personas con habilidades diferentes en el mercado de trabajo.

Sintesi asesora a entidades internacionales y fomenta el convencimiento social de que las personas con capacidades diferentes llegan a ser productivas e independientes cuando se les ofrece la oportunidad.

De la mano de ambas, el Despacho de la Primera Dama enfrenta este nuevo reto. Confiamos en que lograremos el mayor de los éxitos en sensibilizar a los sectores productivos y a la sociedad sobre una realidad que solo los prejuicios pueden ocultar.